Qué pasa si el casero no devuelve la fianza completa
¿Tu casero no devuelve la fianza completa? Plazos, motivos legales y cómo reclamar paso a paso para recuperar tu depósito de alquiler con pruebas.
Índice
- Qué es la fianza y plazos de devolución
- Motivos legítimos de retención y límites
- Daños vs. desgaste normal: cómo diferenciarlos
- Cómo probar el estado de la vivienda
- Cálculo de cantidades e intereses por retraso
- Pasos para reclamar al casero
- Modelos de comunicación: email y burofax
- Suministros impagos y otras deducciones frecuentes
- Vulneraciones habituales y cómo evitarlas
- Vía judicial: monitorio o juicio verbal
- Preguntas frecuentes
Qué es la fianza y plazos de devolución
La fianza de alquiler es una cantidad de dinero que el inquilino entrega al firmar el contrato para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones. Su finalidad es cubrir posibles deudas de renta, suministros pendientes o desperfectos imputables al mal uso de la vivienda. Finalizado el contrato y entregadas las llaves, el arrendador debe verificar el estado del inmueble y, si no hay incidencias justificadas, devolver la fianza completa dentro de un plazo razonable. En la práctica jurídica española, se considera que el plazo de un mes desde la entrega de llaves es el marco habitual para la devolución o para que el casero motive por escrito cualquier deducción. Retrasos injustificados más allá de dicho margen suelen dar lugar a reclamación de intereses.
Es importante distinguir entre la fianza legal y otras garantías adicionales que algunas partes pactan (por ejemplo, depósitos complementarios o avales bancarios). Aunque persigan finalidades similares, cada garantía tiene su régimen y condiciones. En general, la devolución de la fianza no puede posponerse indefinidamente a la espera de “ver qué aparece”, ni condicionarse a extremos no pactados (por ejemplo, la contratación inmediata del siguiente inquilino) ni a inspecciones interminables.
Idea clave: si has cumplido el contrato, no debes rentas ni suministros y el estado es correcto, la regla es la devolución íntegra y ágil de la fianza.
Motivos legítimos de retención y límites
El casero puede retener parte de la fianza cuando existan conceptos objetivos y acreditables: rentas impagadas, facturas de suministros pendientes correspondientes al periodo arrendado, o daños por uso inadecuado. La clave legal y probatoria es la justificación: debe existir documentación y trazabilidad (facturas, albaranes, informe de desperfectos con fotos, copia del inventario, etc.). Las deducciones genéricas (“la casa estaba sucia”, “pintura por cambiar”) sin evidencia y sin cuantificación no son válidas.
- Rentas y cantidades asimiladas: puede compensarse con fianza si están impagadas.
- Suministros: solo los del periodo de alquiler y con recibos concretos.
- Daños por mal uso: roturas, manchas profundas, elementos faltantes.
Los límites prácticos son dos: (i) la deducción debe corresponderse con gastos reales, y (ii) no puede cubrir el mantenimiento ordinario ni la puesta a punto para un nuevo inquilino si el desgaste se debe al uso normal. Si las deducciones superan la fianza, el propietario podría reclamar la diferencia; si no se justifican, el inquilino puede exigir la devolución íntegra.
Daños vs. desgaste normal: cómo diferenciarlos
La distinción entre daño y desgaste normal es el epicentro de la mayoría de conflictos. El desgaste normal es aquel deterioro que sufre la vivienda por el uso diligente a lo largo del tiempo: bombillas fundidas, marcas leves de muebles, juntas de silicona envejecidas, pintura apagada tras años, pequeña holgura en cerraduras, etc. El daño imputable es una rotura, falta de limpieza excepcional que exige trabajos extraordinarios o cualquier desperfecto provocado por negligencia o mal uso.
Ejemplos de desgaste normal: pintura mate por el paso de los años, arañazos superficiales en el suelo, decoloración por luz solar, juntas de frigorífico vencidas por antigüedad.
Ejemplos de daño: encimera quemada, puertas descolgadas por golpes, cristales rotos, azulejos fracturados, electrodomésticos averiados por uso indebido o piezas faltantes.
Para diferenciar, piensa en tres criterios: (1) causalidad (¿se explica por el uso ordinario o por un hecho concreto?), (2) intensidad (¿supera el desgaste medio esperable para la antigüedad?) y (3) coste (¿exige reposición completa o basta con limpieza o ajuste menor?). Tu posición se fortalece si apoyas tus alegaciones con fotografías comparativas de entrada y salida e informes de técnicos.
Cómo probar el estado de la vivienda
La prueba manda. Antes de la entrada, procura firmar un inventario con fotos fechadas y descripciones. En la salida, repite la operación: realiza un reportaje fotográfico y de vídeo, conserva presupuestos y facturas de pequeñas reparaciones realizadas, y deja constancia de la lectura final de contadores. Si es posible, organiza una visita de comprobación conjunta y levanta una acta de entrega con observaciones de ambas partes.
- Guarda el inventario inicial y el contrato.
- Haz fotos y vídeos de cada estancia y detalle relevante el día de la salida.
- Anota lecturas de agua, luz y gas con foto de contadores.
- Entrega todas las llaves y pide un recibí firmado con fecha y hora.
Los mensajes y correos con el casero son prueba: evita llamadas sin seguimiento y resume por escrito los acuerdos. Ante cualquier desacuerdo, la coherencia documental y las fechas serán tus mejores aliadas para reclamar la devolución de la fianza completa.
Cálculo de cantidades e intereses por retraso
Si transcurre un tiempo razonable desde la entrega de llaves sin devolución ni justificación de deducciones, puedes reclamar intereses por la demora. El cálculo básico parte de la cantidad retenida y del número de días de retraso, aplicando el interés legal vigente. Si hubo deducciones parciales, reclama los importes indebidamente descontados y sus intereses desde que resultaron exigibles. Documenta siempre la fecha de entrega de llaves y la primera solicitud formal de devolución.
Fórmula orientativa: Interés = Principal × (Interés legal anual) × (días/365). Conserva un cuadro con fechas y movimientos para adjuntarlo a tu reclamación.
Aunque muchos conflictos se resuelven con un simple recordatorio, incluir el desglose numérico y la advertencia de acciones legales suele acelerar el pago.
Pasos para reclamar al casero
Actúa con método y por escrito. Primero, solicita la devolución de la fianza completa con educación, adjuntando justificantes (entrega de llaves, fotos, lecturas, ausencia de deudas) y facilitando un IBAN. Si te contestan con deducciones, pide el detalle y las facturas. Si no hay respuesta o no convencen las razones, envía un burofax con certificación de contenido otorgando un plazo final (por ejemplo, 7–10 días naturales) y anunciando que, de persistir la retención, iniciarás acciones judiciales.
- Solicitud amistosa de devolución (email/WhatsApp) con documentación.
- Requerimiento formal pidiendo desglose y justificantes.
- Burofax final con ultimátum e intereses.
- Demanda: monitorio (si hay deuda líquida) o juicio verbal.
Cada escalón aumenta la presión y muestra seriedad. En muchos casos, el burofax bien redactado resuelve el problema sin llegar a juicio.
Modelos de comunicación: email y burofax
Modelo de email inicial
Asunto: Devolución de fianza — Contrato vivienda [dirección]
Buenos días, entregué llaves el [fecha] y no existen rentas ni suministros pendientes. Adjunto fotos de salida y lecturas. Indico IBAN [____] para la devolución de la fianza. Gracias.
Modelo de burofax
Por la presente le requiero para que en el plazo de 10 días proceda a la devolución íntegra de la fianza de [importe] derivada del contrato de arrendamiento de [dirección], finalizado el [fecha], más intereses por demora desde la entrega de llaves. En caso contrario, iniciaré acciones judiciales.
Adapta los modelos a tu caso, añade referencias (número de contrato, direcciones) y adjunta pruebas.
Suministros impagos y otras deducciones frecuentes
Una fuente habitual de conflicto son los suministros. El casero solo puede deducir lo efectivamente adeudado por el periodo del contrato, con facturas correspondientes. No cabe descontar estimaciones ni consumos de periodos ajenos. Del mismo modo, los gastos de limpieza solo son deducibles cuando superan lo razonable y están acreditados con factura. La pintura, salvo manchas o daños específicos, suele considerarse mantenimiento ordinario, especialmente en contratos de larga duración.
- Luz, agua, gas: factura final o lecturas con regularización.
- Limpieza extraordinaria: solo si hay suciedad excepcional y factura.
- Reparaciones: presupuesto y factura, no “presunciones”.
Si el casero descuenta un “pack” genérico (pintura, limpieza, cambio de bombillas), solicita desglose, base legal y facturas. Sin ello, impúgnalo.
Vulneraciones habituales y cómo evitarlas
Algunas prácticas recurrentes vulneran los derechos del inquilino: retenciones sin justificación, exigencia de “pintar sí o sí”, demoras indefinidas, o descontar averías estructurales que son responsabilidad del arrendador (caldera antigua, instalación eléctrica vetusta). Evítalas con prevención: inventario claro, comunicación por escrito, entrega ordenada y un dossier de salida con fotos, lecturas y llaves. Si surge conflicto, pasa rápidamente al requerimiento formal.
Checklist de salida: fotos + vídeo, limpieza razonable, lectura de contadores, llaves completas, IBAN comunicado, cita para revisión y recibí firmado.
Vía judicial: monitorio o juicio verbal
Si el casero persiste en no devolver la fianza completa, existen dos vías habituales. El procedimiento monitorio es idóneo cuando la deuda es líquida, determinada y exigible (p. ej., retención íntegra sin motivo). Presentas una solicitud con la documentación (contrato, entrega de llaves, requerimientos) y, si el casero no se opone, se despacha ejecución. Si hay controversia sobre deducciones, el juicio verbal permite discutir pruebas y cuantías (normalmente para importes moderados). En ambos casos, ordena bien tu expediente probatorio y valora la asistencia letrada para aumentar las posibilidades de éxito.
Antes de litigar, sopesa costes y tiempos frente a la cantidad reclamada. A menudo, un buen burofax y la inminencia de la demanda bastan para desbloquear el pago.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tiene el casero para devolver la fianza? Un plazo razonable es alrededor de un mes desde la entrega de llaves. Retrasos injustificados permiten reclamar intereses.
¿Puede descontar pintura y limpieza? Solo si hay daños o suciedad fuera de lo normal y con factura. El mantenimiento por desgaste ordinario no se descuenta.
¿Qué hago si no contesta? Reitera por escrito, envía burofax con ultimátum y, si persiste, inicia monitorio o juicio verbal con tu dossier probatorio.
¿Y si hay facturas de suministros pendientes? Pueden compensarse con la fianza si corresponden al periodo arrendado y están documentadas. Pide copia y verifica fechas.
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